La sostenibilidad ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en un criterio determinante en la adjudicación de contratos de obra pública. En muchos países, especialmente en América Latina y Europa, las entidades licitadoras incluyen en sus bases criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que pesan significativamente en la evaluación de ofertas.
Pero más allá de cumplir con una normativa, integrar la sostenibilidad en una propuesta también tiene un impacto económico real: puede reducir costos operativos, abrir puertas a financiamiento verde y aumentar las probabilidades de adjudicación.
En este artículo exploraremos:
- El marco normativo que impulsa la sostenibilidad en licitaciones.
- Cómo se mide el criterio sostenible en evaluaciones económicas.
- Ejemplos reales de licitaciones con puntaje ESG.
- Estrategias para integrar sostenibilidad sin disparar los costos.
- Beneficios a largo plazo para empresas constructoras.
Marco normativo y tendencia global
Las licitaciones públicas tradicionalmente se han basado en dos factores principales: precio y capacidad técnica. Sin embargo, organismos como la ONU, el Banco Mundial, la UE y bancos de desarrollo regionales han presionado para que la sostenibilidad sea un criterio transversal en todos los procesos de contratación.
- México: la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM) permite incluir criterios ambientales como parte de la evaluación.
- Unión Europea: las Directivas 2014/24/UE y 2014/25/UE establecen la “oferta económicamente más ventajosa”, considerando impacto ambiental y ciclo de vida.
- Chile y Colombia: han incorporado el concepto de “compras públicas sostenibles” con metodologías para asignar puntaje adicional a licitantes que cumplan estándares ecológicos y sociales.
La sostenibilidad como criterio económico
La sostenibilidad no solo se evalúa en la memoria técnica, también influye directamente en la ponderación económica de una oferta.
¿Cómo?
- Análisis de ciclo de vida (ACV): evalúa el costo total de un proyecto, considerando mantenimiento, consumo energético y gestión de residuos.
- Costos de operación reducidos: sistemas eficientes (iluminación LED, climatización de bajo consumo) pueden traducirse en ahorros medibles que se reflejan en la propuesta económica.
- Bonificaciones en puntaje: en algunos concursos, una oferta con mejores indicadores sostenibles puede ganar aun con un precio ligeramente más alto.
Ejemplo: una licitación para la construcción de un edificio administrativo en España otorgó hasta un 15 % de la puntuación a medidas de eficiencia energética certificadas con sello BREEAM o LEED.
Casos reales
Caso 1: España – Adjudicación por ciclo de vida y huella de carbono
En contratos de rehabilitación energética de edificios públicos, se han utilizado criterios como certificaciones LEED, BREEAM o Passivhaus, que otorgan puntaje adicional. Estas certificaciones, al garantizar eficiencia y reducción de emisiones, mejoran la puntuación global incluso si el precio de oferta no es el más bajo.
Más información sobre este caso: https://parklexprodema.com/es/magazine/certificacion-leed-en-espana-requisitos-del-sello-de-eficiencia-energetica
Caso 2: Unión Europea – Contratos de infraestructura sostenible
Países como Países Bajos y Dinamarca han incorporado metodologías de Compra Pública Verde que ponderan hasta un 30 % de la evaluación en criterios ambientales, incluyendo transporte de materiales con bajas emisiones y reciclabilidad de componentes
Consulta más información sobre este caso.
Caso 3: Ecuador – Obras públicas con criterios ambientales
El SERCOP ha implementado lineamientos para que las entidades incluyan en sus pliegos exigencias como: planes de gestión ambiental, reutilización de materiales, eficiencia hídrica y uso de energías limpias en obras públicas.
Más información sobre el caso.
Estrategias para integrar sostenibilidad sin inflar el presupuesto
- Aprovechar materiales reciclados locales: menor costo de transporte y reducción de emisiones.
- Optimizar el diseño para eficiencia energética: no siempre requiere grandes inversiones; la orientación y ventilación natural pueden reducir consumos.
- Incorporar tecnología de gestión inteligente: sensores de iluminación y climatización que ajustan el gasto energético.
- Formación de equipos en prácticas verdes: disminuye errores y desperdicios de obra.
- Colaboración con proveedores certificados: facilita la documentación y cumplimiento de requisitos ESG.
Hablamos sobre ESG en nuestro artículo: Indicadores ESG en construcción: lo que los ingenieros deben saber.
Beneficios a largo plazo
- Mayor competitividad en licitaciones: Los criterios ESG están aumentando su peso en los procesos.
- Reducción de riesgos legales: Cumplir normativas ambientales evita sanciones y retrasos.
- Acceso a financiamiento verde: Bancos e instituciones ofrecen líneas de crédito con mejores condiciones para proyectos sostenibles.
- Reputación corporativa: Una empresa percibida como responsable tiene más oportunidades de asociarse con clientes exigentes.
Recomendaciones finales para licitantes
- Analiza el pliego de condiciones: identifica en qué secciones se puede obtener puntaje por criterios sostenibles.
- Calcula el retorno de inversión (ROI) de las medidas verdes: incluye ahorros operativos y beneficios en puntaje.
- Documenta con evidencias: certificaciones, fichas técnicas, ensayos y fotos de proyectos previos.
- Comunica el valor: No solo incluyas la medida sostenible, explica cómo aporta al cliente a nivel económico y social.
Conclusión
La sostenibilidad en licitaciones públicas ya no es una moda, sino un criterio económico y estratégico. Integrar prácticas responsables desde la etapa de diseño y planificación no solo aumenta las probabilidades de ganar el contrato, sino que optimiza los costos a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
En un contexto donde la transparencia y la responsabilidad son cada vez más exigidas, la combinación de precio competitivo + valor sostenible es la fórmula ganadora.